Datos del Probador

Nombre: Adriana
Apellidos: Ponce
Edad: 46 años
Profesión: Comercial, logística
Primer coche: Buick Regal
Coche actual: Ford Fiesta
Aficiones: Los coches, las motos, viajar...

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Blog de Adriana Ponce
Probador Ford Kuga - Blog de Adriana Ponce     He sido la primera afortunada en disfrutar una semana del Ford Kuga que la revista Autofácil pone a disposición de sus lectores.

    Durante esta semana lo he podido usar en todo tipo de condiciones durante más de 1.000 kms y en general ha sido una experiencia de lo más positiva.

     A modo de resumen puedo hacer el siguiente análisis.

    • EXTERIOR

    El Ford Kuga, a pesar de ser uno de los modelos de la gama Ford que todavía no ha actualizado su imagen a los nuevos elementos de diseño de la marca, sigue gozando de una imagen fresca en nuestro mercado. Sus líneas algo angulosas ayudan a disimular el verdadero tamaño de la carrocería, que si bien no es exagerado sí que es generoso.

    Las puertas ofrecen una apertura amplia y dan un acceso fácil a un interior con buenos acabados. El portón trasero es de gran tamaño, lo que permite que carguemos bultos voluminosos con facilidad. Opcionalmente está disponible un sensor que se activa cuando pasamos nuestro pie por debajo del paragolpes trasero y abre el portón.

    • INTERIOR

    El interior del Ford Kuga ofrece unos plafones interiores de LED muy bien repartidos por el habitáculo. Es amplio, con una anchura destacable y amplitud de sobra para cinco ocupantes. Las dos plazas delanteras son muy espaciosas, y a pesar de que el salpicadero es bastante profundo y se acerca a los ocupantes la sensación de espacio es destacable.

    En las plazas traseras el espacio es generoso, y tres adultos pueden viajar con suficiente comodidad. La altura al techo es especialmente reseñable, ya que incluso con el techo solar -opción que cuesta 1.000 euros- hay mucho espacio disponible.

     El acabado en líneas generales es muy bueno y los materiales son de calidad, aunque están más cerca de los de un Focus que de un Mondeo. Tan sólo el mando del techo solar tenía un ajuste regular dentro de un interior de buena factura.

    Tan sólo dos puntos empañan la buena sensación que causa el interior:

    1.- La profusión de pequeños botones a lo largo y ancho de la consola central. Los mandos de la radio no son del todo intuitivos, y aunque su diseño es muy atractivo su manejo no lo es tanto. Además las dos pantallas de las que disponemos en el interior son pequeñas, y en el caso de la de la instrumentación puede dividirse en cuatro segmentos, por lo que la información es algo confusa y difícil de ver. Afortunadamente el Kuga seguirá el camino iniciado por Ford con el Focus y esa gran ensalada de botones se sustituirá por una amplia pantalla táctil.

    2.- La visibilidad, ya que en términos generales es buena, pero en los giros a la izquierda el montante del parabrisas puede llegar a molestar y limitar la visión.

    Afortunadamente el equipamiento de serie resulta bastante completo, tanto a nivel seguridad con los ya imprescindibles ABS, ESP Y 7 Airbags, que se complementan según versiones con el detector de ángulo muerto, sistema de reconocimiento de señales, asistente de mantenimiento de carril, etc , elementos de confort y ayuda al aparcamiento. La unidad que he disfrutado tenía la rueda de repuesto de galleta, que aunque ofrece sus limitaciones está a años luz de los siempre poco recomendables kits de reparación de pinchazos.

    La parte mecánica del Kuga me ha dado todo tipo de satisfacciones. Por un lado tenemos al motor de 2 litros y 150 cv, que es el intermedio de los disponibles en la gama diésel. Es un motor bastante silencioso , alimentado por common rail y destaca más por el par que ofrece que por su potencia máxima. Siempre que aceleremos tendremos una respuesta contundente que moverá al Kuga con una agilidad más que interesante para un vehículo de sus dimensiones.

    En este caso tuve la gran suerte de que el Kuga de la prueba venía equipado con el cambio automático de doble embrague Powershift de Ford. Su mayor virtud es la velocidad del cambio y se puede escoger un modo Sport que apura más las marchas.

    La aceleración es correcta sin más, pero no hay que recordar que no conducimos un deportivo. Las recuperaciones son brillantes, con un motor lleno de par y una caja de cambios que puede reducir tantas marchas como sea necesario.

    El Kuga de la prueba de Autofácil es además una versión 4x4. Si bien no es un todo terreno, si que es un excelente todo camino. Pudimos rodar con él por pistas sin ningún problema, siempre dentro de lo que dicta el sentido común y las lógicas limitaciones de un modelo enfocado mayoritariamente a los desplazamientos por carretera.

    La unidad de prueba incluía algunos gadgets interesante, como una cámara que grababa todo nuestro recorrido, y una aplicación desarrollada por Vodafone muy interesante. Se trata de My Connected Car, que permite recoger información de todos los desplazamientos que realizamos. Nos indica el recorrido realizado, la velocidad máxima alcanzada y varios parámetros adicionales. También nos ayuda a encontrar nuestro Kuga en el caso de que no sepamos donde lo hemos dejado aparcado indicándonos la ruta a seguir hasta él.

    Su función más interesante es la de que podemos bloquear el vehículo en el caso que lo estimemos oportuno. El arranque del motor queda bloqueado, de modo que no es posible el arranque ni con las llaves del coche. Basta con una sencilla instrucción en nuestro móvil para desactivar el bloqueo y funcionar normalmente.

    Así que en resumen disfrutar del coche ha sido muy placentero, y una fuente de satisfacciones.

    Agradezco a la revista Autofácil que me hayan brindado una ocasión así y espero que los demás lectores disfruten tanto como yo.